miércoles, 25 de abril de 2018

Nuestra escuela cumple 110 años

Nuestra Escuela Pública Nº 34 fue inaugurada el 22 de abril de 1908. Era una Escuela Rural y funcionó en las actuales calles Rivera y Manuel Francisco Artigas.
Su primera directora fue la señorita Vicenta Barreiro y Simón. Ingresaron en ese año 56 alumnos y los primeros que aparecen matriculados son: Fernando Etchetto (Nº1) y Juan Etchetto (Nº2).
En mayo de ese año la Comisión Departamental de Instrucción Primaria nombró los miembros de la Sub-Comisión de Instrucción Primaria de este distrito escolar:
Presidente: Amalio Santana.
Vocales: Antonio Gómez y Alberto Rodríguez.
En el año 1931 se inauguró el actual edificio que ocupa nuestra escuela, este acto fue realizado el 31 de mayo. La piedra fundamental para su construcción se había colocado el 17 de julio de 1924. El día de la fiesta de inauguración asistió el Consejo Nacional, Don Tomás Berreta y otras altas autoridades.
Del álbum de firmas que se inició en esa fecha, tenemos este pensamiento que escribió la Psicóloga María A. de Carbonell: “En la inauguración del hermoso edificio de la Escuela de Casupá, he de formular mis votos, como maestra y psicóloga a la vez. Que dentro de este centro de cariño y comprensión se tenga presente el máximo lema de la escuela renovada. El niño para el niño primero, el niño para la vida después”.
La Directora que recibió en ese momento estas palabras fue la Señora Zeneida C. de Moreno.

La Escuela Nº 34 de Casupá lleva el nombre de Manuel Francisco Artigas desde el 5 de mayo de 1998 por la Ley Nº 16.954 decretada por el Poder Legislativo.
¿Por qué se eligió ese nombre?
Se elige para homenajear al hermano de nuestro héroe que fuera el propulsor de la acción revolucionaria en la región de Casupá. 
Manuel Francisco Artigas nació en Montevideo el 21 de julio de 1769, creció y se asentó en la región de Casupá en donde se encontraba al momento del levantamiento de 1811.
Iniciado el movimiento revolucionario de 1811, los Artigas de Casupá se suman de inmediato a la iniciativa libertadora. Manuel Francisco Artigas, que contaba con un sólido prestigio en la zona, bien ganado como juez y militar, pero primordialmente como hombre de bien, le dotaba del respaldo necesario para lograr la comunión de voluntades y el propósito del vecindario. Contaba con el importante apoyo moral y la sapiencia militar de su padre y la adhesión incondicional de todo el clan familiar y de los más respetables vecinos. Como el pago era próspero, el aporte material debe haber sido pródigo, no solo en caballada, sino también en dinero, tal vez no tanto en armamento, por lo dificultoso que sería en la zona, el proveerse de él.
No debe haber tenido dificultades para reunir un respetable escuadrón de gauchos "que acamparon en la noche del 22 de abril de 1811, frente a la vivienda de su Jefe en cercanías del Paso de los Troncos".
Al apuntar el día 23 de abril de 1811, iniciaba su marcha hacia un destino de gloria aquel agrupamiento de soldados gauchos que debió ser para la época, organizado y disciplinado. Con ellos marchaba, como uno más, Manuel Francisco Artigas, aquel que combatió en Las Piedras al lado del Prócer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario